El aceite de jojoba es una sustancia natural que se extrae de las semillas del arbusto Simmondsia chinensis. Este árbol silvestre crece principalmente en el desierto de Sonora, en México y en California.
Aunque se le llama aceite, la verdad es que no es un aceite vegetal común y corriente, sino que pertenece a la familia de los líquidos waxes, cuya estructura es similar a la cera.
De hecho, el aceite de jojoba tiene una consistencia bastante fluida.
Origen
El aceite de jojoba se ha utilizado durante siglos por los nativos americanos, que lo consideraban un remedio natural muy eficaz.
Este aceite se extraía manualmente de las semillas del arbusto y se utilizaba para tratar diversos problemas de la piel, como heridas, quemaduras o picaduras.
También se empleaba para cuidar el cabello, protegerlo del sol y del viento.
Hoy en día, el aceite de jojoba sigue siendo un ingrediente muy popular en la industria cosmética. Se utiliza en una gran variedad de productos, desde cremas y aceites para el rostro hasta lociones y champús.
Planta de Jojoba
La planta de jojoba se considera un cultivo oleaginoso (plantas destinadas exclusivamente a la extracción de aceite de su semilla) y se siembra principalmente en los desiertos de México y California.
Es un arbusto monogenético de color verde grisáceo que puede alcanzar los cuatro metros de altura.
Las semillas de este árbol son muy preciadas, ya que contienen un aceite especial con muchas propiedades beneficiosas para la salud.
Simmondsia chinensis
La importancia medicinal de la jojoba
El aceite de jojoba se ha utilizado tradicionalmente en la medicina natural para tratar diversos problemas de salud. Se ha demostrado que este aceite es eficaz para ayudar a aliviar el dolor de garganta y los mareos.
Es beneficioso para las personas que sufren de eczema o psoriasis, ya que ayuda a calmar la inflamación e irritación en estas zonas.
Propiedades antioxidantes
El aceite de jojoba tiene propiedades antioxidantes, lo que significa que ayuda a proteger el cuerpo contra los daños causados por los radicales libres, los cuales son unas moléculas altamente reactivas que pueden dañar las células del organismo.
Antimicrobiana y Antiinflamatoria
El aceite de jojoba también tiene propiedades antimicrobianas y antiinflamatorias, lo que significa que es eficaz para combatir las infecciones y ayudar a reducir el dolor.
La actividad antimicrobiana del aceite de jojoba no es sorprendente, ya que se ha demostrado que muestra una gran similitud química con el aceite de esperma de cetáceos.
Por esta razón, se emplea con frecuencia en la medicina natural para ayudar a tratar diversos problemas de salud.
Aceite de jojoba en la cosmetología
El aceite de jojoba se emplea en la cosmética por sus propiedades regeneradoras. Es un excelente hidratante, y ayuda a mantener la piel elástica y flexible.
No solo eso, también tiene un efecto beneficioso la piel por sus propiedades antioxidantes. Además, es un buen remedio para ayudar a combatir el acné y otros problemas de la piel.
En cuanto al cabello, el aceite de jojoba lo fortalece, ayuda a proteger del daño solar y le da brillo.