El sésamo, también conocido como ajonjolí, es una semilla oleaginosa muy utilizada en la cocina de diversas culturas. Se obtiene de la planta Sesamum indicum y es apreciada por su valor nutricional y su sabor característico. Las semillas de sésamo pueden consumirse enteras, tostadas, o molidas para hacer pasta de sésamo (tahini)
El aceite de sésamo, también conocido como aceite de ajonjolí, es un aceite vegetal extraído de las semillas de sésamo. Es muy apreciado en la cocina, especialmente en la asiática, por su sabor y aroma característicos. Además de sus usos culinarios, el aceite de sésamo posee propiedades beneficiosas para la piel y se utiliza en cosmética.
Sesamum indicum
Saborizante:
Se utiliza como potenciador del sabor en diversos platos, especialmente en la cocina del sudeste asiático.
Aliños:
Es un ingrediente popular en aderezos para ensaladas y otros platos fríos.
Guarniciones:
Se puede añadir a guisos, salsas y otros platos calientes para darles un toque especial.
Propiedades y usos cosméticos:
Fotoprotector natural:
Se ha comprobado que el aceite de sésamo ayuda a proteger la piel de la radiación UV.
Antioxidante:
Contiene antioxidantes que ayudan a combatir los radicales libres y a proteger la piel del daño ambiental.
Hidratante:
Restaura la barrera lipídica natural de la piel y ayuda a mantenerla hidratada.
Antiinflamatorio:
Puede ayudar a calmar y reducir la inflamación de la piel, siendo adecuado para pieles sensibles y atópicas.
Despigmentante:
Se ha observado que ayuda a reducir la apariencia de manchas oscuras en la piel.
Consideraciones:
Anticoagulante:
El aceite de sésamo puede tener efectos anticoagulantes, por lo que las personas que toman medicamentos anticoagulantes o tienen problemas de coagulación deben consultar a un profesional de la salud antes de usarlo regularmente, según Oriental Market.
Alergias:
Las reacciones alérgicas al aceite de sésamo son posibles y pueden variar en gravedad, desde leves (erupciones cutáneas) hasta graves (anafilaxia).